Mijangos.
El siguiente relato está inspirado en un acontecimiento real. Míranos, mirate. Eres tan bella, eres muy guapa. Sonrío de oreja a oreja cada que miramos las fotos de cuando ganaste ese concurso. Juramos que eso eran los mejores momentos de nuestra vida. Estaba tan feliz por nuestro logro. Pensé que nada mejor podría pasar luego de eso. Admito que eso se vió opacado cuando llegaron los pequeños. Quieres lo mejor para ellos, yo también lo quiero. Vamos a formar a los pequeños en la fe católica, cultivemos sus espíritus para entregar sus almas a Dios. Se que las cosas no nos van bien, pero el Padre nos escucha. El nos dice que puede ser lo mejor para nuestro futuro. No necesitamos al ex esposo. No hagas caso cada que viene a discutir. Sus gritos me aturden, me dan ganas de tomar tu lugar. Cada día me dan más ganas de ser Yo quien tome las decisiones y hacer lo mejor para los dos. Necesitas escucharme más. Necesitas saber todo lo que los ángele...